Estas sentencias pueden ser de utilidad y servir a sus lectores de conexión con esa naturaleza eterna y sagrada que cada uno de nosotros somos.
Sentencia 1
No es cobarde el que huye, sino el que no hace nada por temor. Y el peor de los temores, el más cobarde de todos, es el miedo a perder.
Sentencia 2
No es valiente el que se lanza a la acción sin conocer los riesgos, ese es un estúpido. Es valiente el que actúa conociendo los riesgos y sabe que puede superarlos.
Sentencia 3
Atención, mucha atención. Es un momento delicado. Un momento sagrado. Estáte atento a todo, alerta a cualquier señal, al más mínimo susurro del
corazón. Y no temas, estás protegido. Toma refugio en la inocencia.
Sentencia 4
No te fíes de los mezquinos; si pueden, te engañarán. No te fíes de los que te hablan mal de otros a sus espaldas; cuando te des la vuelta, hablarán mal de ti. No te fíes de los que mienten, porque a ti también te mentirán. No te fíes de los traidores, porque acabarán traicionándote ¿A qué esperas para alejarte de personas así?
Sentencia 5
No te reproches nada. Aquello fue fruto de la ignorancia. Pero repetirlo sería cometer un error. De este modo puedes convertir la experiencia en aprendizaje. Esa es la base de la sabiduría.
Sentencia 6
No permitas que parezca injusto lo que es correcto. No dejes que se revistan de gravedad situaciones que no la tienen. No toleres que sucedan a tu alrededor acciones que esconden oscuras intenciones. Está en tu mano impedirlo y debes hacerlo.
Sentencia 7
No actúes a la ligera. Concédete tiempo para pensar y elabora una estrategia. Sé inteligente y silencioso. Traza un plan preciso y síguelo adaptándote al viento. Sé discreto y prudente, y no confundas la sutileza con la astucia. Lo demás déjalo en manos de lo alto.
Sentencia 8
A veces la voluntad no es solo necesaria, sino que es imprescindible. Este es el caso. Pero no uses la voluntad contra ti mismo porque te hará daño convertida en represión y frustración. Usa solo la voluntad cuando esté asentada en el propósito. Entonces producirá frutos. Y dale tiempo, no te rindas a la primera.
Sentencia 9
¡Cuánta codicia! ¿Para qué quieres más? Nunca serás feliz si no conoces el punto de lo suficiente.
Sentencia 10
Es hora de tomar la iniciativa. No siempre se puede estar a la espera. Tal vez pase tu oportunidad. Oportunidad que ahora tienes a tu alcance. Si el miedo a la decisión te ata es que no comprendes siquiera por qué la vida te dio dos manos y no una.

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