Estas sentencias pueden ser de utilidad y servir a sus lectores de conexión con esa naturaleza eterna y sagrada que cada uno de nosotros somos.
Sentencia 1
Sencillamente, buscas la felicidad donde no se halla y por eso nunca la encuentras. La felicidad no está ligada a la satisfacción de los deseos, eso es el placer que cuanto más se busca más se aleja. La felicidad viene de dentro, no de fuera y es un estado interior que es fruto del amor que des y recibas
y que es fruto de la paz que tengas contigo mismo. Si no lo entiendes, sigue con el llanto.
Sentencia 2
Lo tienes todo. Entiéndelo bien, lo tienes todo. Todo lo que necesitas. En cambio suspiras por lo superfluo, por lo accesorio, por lo que pesa y encadena, ¡qué injusto! Mereces perderlo todo, suplica para que los dioses te bendigan arrebatándote lo que demuestras no merecer.
Sentencia 3
Hay falsas necesidades que crean nuevas y falsas necesidades. Hay deseos que cuando se satisfacen, generan nuevos y más poderosos deseos. Esto lo sabes, ¿no? ¿O no lo sabes aún? Es hora de aprenderlo entonces.
Sentencia 4
Te faltan únicamente las herramientas para llevar a cabo tus propósitos. Todo lo demás lo tienes ya, así que hazte con ellas. No esperes que caminen solas hacia ti.
Sentencia 5
Ya pasó lo peor. La tormenta de arena está ya lejos y el balance de los destrozos no es demasiado elevado. Te toca empezar de nuevo, pero ahora eres mucho más fuerte y altas metas te esperan. Adelante.
Sentencia 6
La envidia es un veneno que daña el alma de uno mismo. El egoísmo es ponzoña que asesina a uno mismo y a los demás. Ambas son enfermedades del espíritu. Ruega por tu curación y pon los medios para sanarte; en caso contrario, estás perdido.
Sentencia 7
Si no te aman, estarás seco. Si no amas, quedarás maldito. Comparte lo que tienes y abre las ventanas del corazón sin reclamar ofrendas que aplaquen tus miedos y tu cólera. El amor es vida y la vida es riesgo. ¿A qué temes? ¿A vivir? No seas ciego.
Sentencia 8
No hay mayor tesoro que la libertad. Por ella suspiran reyes y sacerdotes, ricos y sabios. Hay ya demasiadas cadenas para que tú mismo te pongas encima más y las más pesadas nacen de tu mente. No es ese el camino.
Sentencia 9
Da gracias a los dioses por tus venturas antes de rogarles su protección. Si te han dado más de lo que mereces, deberás averiguar con qué fin te lo concedieron.
Sentencia 10
Es mejor estar muerto que ser hipócrita. Los que hacen buenas acciones con fines perversos, los que mienten diciendo verdad, los que entregan dones y ofrendas podridas por dentro, son peores que el veneno, más dañinos que la peste, los más malditos entre los malditos. ¡Huye de eso! ¡Huye de eso !

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